Meditación Nº 1

MEDITACIÓN BÁSICA

Esta es la primera meditación que os proponemos poner en práctica. Va

acompañada de una grabación en voz, para que os sea más fácil de llevar a la práctica.

PROTOCOLO PARA FACILITAR QUE NOS CENTREMOS PARA MEDITAR

Nos sentamos con las manos apoyadas en las piernas. Las palmas de las manos hacia arriba y lo dedos estirados.

Respiramos profundamente y sentimos el interior de nuestro cuerpo.

Unimos los cinco dedos de la mano y colocamos la punta de estos dedos sobre la fontanela (parte superior y central de la cabeza).

Realizamos una ligera presión con lo dedos para sentir bien la zona de la fontanela.

Colocamos la punta de la lengua en el fondo del paladar.

Percibimos el espacio dentro de nuestra cabeza que une estos dos puntos que

estamos presionando. Este espacio puede ser percibido como una línea central dentro de nuestra cabeza. Nos situamos en esta línea a nivel de nuestras cejas.

Bajamos el brazo y volvemos a apoyar la mano sobre la pierna. La atención permanece en el interior de la cabeza.

Elevamos los brazos y el índice de cada mano se coloca un centímetro por encima de cada oreja.

Realizamos una ligera presión en la cabeza con nuestros dedos índices. Percibimos

el espacio entre estos dos puntos. Percibimos el centro de la línea que une estos dos puntos.

Bajamos los brazos y volvemos a apoyar las manos sobre la piernas. La atención permanece en el interior de la cabeza.

La yema del dedo anular de la mano derecha se apoya en el centro de nuestra frente. La de la mano izquierda en el centro de la parte posterior del cráneo.

Realizamos una ligera presión en la cabeza con nuestros dedos anulares. Percibimos el espacio entre estos dos puntos. Percibimos el centro de la línea que

une estos dos puntos.

Bajamos los brazos y volvemos a apoyar las manos sobre la piernas. La atención permanece en el interior de la cabeza: en el área límbica.

Respiramos sintiendo la zona del cuello, expandimos hombros y abrimos el pecho.

La mano derecha rodea el cuello por el lado izquierdo y las yemas de los dedos tocan las vértebras cervicales.

Inclinamos la cabeza hacia la derecha sintiendo que la oreja se dirige hacia el hombro. Sentimos el estiramiento que se produce en la columna vertebral.

Hacemos el movimiento con suavidad disfrutando de la sensación de apertura.

Giramos la cabeza sintiendo que la nariz se dirige hacia el hombro. Percibimos este nuevo estiramiento.

Deshacemos el giro y deshacemos la inclinación. Apoyamos la mano sobre la pierna.

Se repite lo mismo para el lado izquierdo.

Sonreímos. Dibujamos una amplia sonrisa y sentimos el efecto que produce en nuestro interior. Disfrutamos de las sensaciones, podemos sentir cómo al sonreír

hay un estiramiento de los tejidos que llega hasta el cuello y hasta el corazón, o bien podemos sentir como sonreír tiene un efecto en nuestro cuello y en nuestro

corazón.

Poco a poco vamos dibujando una sonrisa mas pequeña que se quede tranquila en nuestro rostro.

Ponemos la mano en el corazón. Sentimos el contacto de la mano con nuestro

pecho, vamos profundizando en nuestro interior y sentimos los latidos. Ahora vamos a separar lentamente la mano de nuestro pecho y la atención va

profundizando hasta llegar a la columna vertebral. Volvemos a apoyar la mano en la pierna.

Unimos los cinco dedos de la mano, igual que hicimos al principio y los apoyamos en la fontanela.

Lengua en la parte posterior el paladar. Sentimos la fontanela, el área límbica, raiz

de la lengua, interior de cervicales, bajamos por la columna vertebral hasta nivel del corazón, seguimos bajando sintiendo la columna a nivel lumbar y hasta el hueso

sacro.

Volvemos a apoyar la mano en la pierna y la lengua vuelve a su posición normal.

Estamos percibiendo todo nuestro canal central y ahora vamos a desear que nuestra energía fluya bien por este canal, vamos a pedir que nuestra energía

espiritual se eleve por este canal.

Colocamos la mano derecha con la palma hacia arriba en la parte anterior de nuestro cuerpo, en la zona abdominal inferior, a nivel de la columna vertebral en su

zona inferior.

Elevamos lentamente la mano por delante de nuestro cuerpo, sintiendo las sensaciones en la columna vertebral y en la mano.

Elevamos la mano por encima de nuestra cabeza, volteando la palma de la mano en

dirección a nuestra cabeza. Con la mano alejada de la cabeza unos 10 o 15 cm. percibimos las sensaciones en la mano y en la cabeza.

Repetimos este gesto tres veces; lo realizamos acompañado de un deseo de que nuestra energía espiritual se eleve y equilibre nuestro sistema nervioso.

En el estado de silencio interior meditamos unos minutos.
Si vienen pensamientos chequeamos estos puntos:
¿Dónde esta mi atención? Comprobar si está en el área límbica. ¿Cómo están mis manos? Comprobar que permanecen estiradas. ¿Estoy sonriendo? Comprobar que no hay tensión en los labios.

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2 Respuestas

  1. Avatar
    Me es imposible acceder al audio de las meditaciones. Estoy muy interesada en aprender a meditar.
    • María Teresa
      Hola Charo! Cuando pinchas en el recuadro de la meditación en la zona de la izquierda aparecen los mandos, hay que hacer click en el recuadro con el símbolo de play

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